Los cuerpos son celestes

La luz de la noche andina, la poesía de la oscuridad y el valor de la noche. Una experiencia desde los niveles sutiles la luz arde, palpita y conversa

Dirección y coreografía: María Betania González

Instalación lumínica y diseño de escena: Paulina Villalobos

Intérpretes: Daniela Villanueva, Daniella Soto, Diana Carvajal, Francisca Miranda, Franco Oviedo, Georgia Del Campo, Jorge Volpi, José Chahin, Rodrigo Chaverini. 

Asistente de dirección: Alan Ibáñez y Rodrigo Chaverini

Producción: Carla Redlich

Música: Alejandro Albornoz

Comunicaciones: Ximena Veas

Gráfica: Eduardo Ceron

Asistencia coreográfica y poética: Bárbara Pinto

“Los Cuerpos son Celestes» es una obra de luz y danza que celebra el 130º aniversario del nacimiento de la poeta Gabriela Mistral. Inspirada en su poema póstumo «Noche Andina», la obra explora la belleza de la noche, la inmensa riqueza de la luz natural, los niveles sutiles y sus posibilidades de color, movimiento, reflejos, ritmos y secuencias. Una instalación lumínica y la danza de nueve intérpretes, explora la ausencia y la presencia de la luz con los modestos niveles de la noche, la madre noche estrellada. Explora también la mezcla de arte lumínico, el arte escénico del movimiento y las técnicas de iluminación arquitectónica e iluminación teatral.

La «Noche Andina» comienza en la oscuridad total, la luz revela lentamente el movimiento de los cuerpos que ondulan en penumbra, a partir de esto la iluminación, como décimo actor guía las escenas desde una instalación central  de 240 cm de diámetro que se percibe como volumen y que puede representa al sol, la luna, la bóveda celeste o el horizonte. Las secuencias de luz diseñadas para el transcurso de la obra van desde la profunda oscuridad mutando a transiciones de color donde de la luz arde palpita y conversa, tal como cita el poema.

La esfera y los intérpretes se reflejan sobre la superficie que recuerda al agua y sus reflejos. Finalizada la obra de danza la instalación de luz pasa a ser la única protagonista, los visitantes pueden interactuar descalzos sobre el espacio reflectante y contemplar el cuerpo celeste que se despliega en el horizonte.

Equipos:

Equipos de iluminación:

Color cove Color Kinetics + iPlayer. 240 puntos DMX

Elipsoidales Source Four ETC Zoom 25/50° 750w HPL. DMX

Volumen 240 cm diámetro, Acero, Madera y Tela 

Construcción: Pedro Gutiérrez
Trabajo Textil: Marcela Muñoz

60m2 Piso Reflectante

Poemas:

“Noche Andina” y “Golondrinas de Yodo”

En libro póstumo “Poema de Chile”

Versos claves de inspiración de la instalación de iluminación:

Tanto fervor tiene el cielo,

tanto ama, tanto regala,

que a veces yo quiero más

la noche que las mañanas.

Las estrellas siguen dando

en densa leche dorada

sus pulsaciones ardientes

su exigencia apasionada.

Juntad las señas dispersas

y que bajen en palabras.

Poema de Gabriela Mistral que inspiró la obra:

NOCHE ANDINA

La noche de nuestra Patria

de estrellas acribillada

en cedazo a lo divino

está colando las almas.

Hierve así del esplendor

como una Escritura Santa.

¿Por qué será que dormimos

cuando ella dice palabras

que el Día se desconoce

y que sólo de ella bajan?

Tanto fervor tiene el cielo,

tanto ama, tanto regala,

que a veces yo quiero más

la noche que las mañanas.

-¿Qué dices, qué, mama mía,

que no quieres la mañana?

-¿Es que sabéis nuestros nombres

mas que se los sabe el alma?

¿Qué miráis y qué veis, para

palpitar como azoradas?

O es que sólo nos decía:

Olvidad vuestra jornada

para que olvidada se alce

la memoria trascordada.

Arde, palpita, conversa

la Madre Noche estrellada,

anula faenas, cuidos,

y borra ruta y jornada.

Era mentira que el Día

canta, cuenta, y sabe y ama.

Es la Noche la nodriza

que sabe, que vela y canta,

la clara y profunda noche

de las manos alargadas.

Nos habla el tapiz de fuego

con urgidoras palabras.

Parece como que cantan,

de nuestro amor embriagadas.

Ay, perdimos en un tiempo

que la memoria nos guarda

por culpa que no sabemos

la lengua en que nos habla.

Las estrellas siguen dando

en densa leche dorada

sus pulsaciones ardientes

su exigencia apasionada.

Juntad las señas dispersas

y que bajen en palabras.

Arded más por ayudarnos.

Ya casi sois llamaradas.

Ya parece que cantáis

una estrofa única y alta.

-No deis más, que somos sólo

un niño, un cervato y este

atribulado fantasma.

-Mama, no sigas hablando,

me pones susto en el sueño.

Textos de Referencia:

Oscuridad, reflejo y siluetas. María Betania González dirige una obra de danza contemporánea que se sumerge en el imaginario nocturno de Gabriela Mistral.

“La noche de nuestra patria / de estrellas acribillada / en cedazo a lo divino / está colando las almas”. Así comienza el poema Noche andina, de Gabriela Mistral, texto que inspira Los cuerpos son celestes. Esta obra de danza contemporánea indaga en la visión poética mistraliana de noche y cielos, a través de un trabajo coreográfico sobre lo oscuro, giratorio y despersonalizado.

“Pienso en cómo podemos hacer danza sin que el cuerpo humano sea algo indispensable para ella. En la pieza habrá cuerpos, sí, pero lo que buscamos es que al menos por un instante alcancen a ser simplemente noche, espectros, materia celeste más que materia humana”, explica la directora María Betania González.

En escena hay nueve intérpretes y una instalación lumínica inmersiva, de Paulina Villalobos, que busca funcionar como un décimo intérprete.

Crédito galería de fotos: Patricio Melo

Link Video: https://www.youtube.com/watch?v=BlEXEklF3Nw&t=53s

Oscuridad, reflejo y siluetas. María Betania González dirige una obra de danza contemporánea que se sumerge en el imaginario nocturno de Gabriela Mistral.

Fuente: https://ellalabella.cl/los-cuerpos-celestes/

La nueva obra de la directora, coreógrafa y bailarina María Betania González, creada en colaboración con la arquitecta y diseñadora de iluminación, Paulina Villalobos, es una apuesta que trasciende a los cuerpos, conviviendo con la ausencia y presencia de luz y la poesía de Gabriela Mistral.

El montaje, Fondart 2019, estará en cartelera del 14 de junio al 6 de julio en el Centro Gabriela Mistral, GAM.

“La noche y la oscuridad están devaluadas. Al pensar en la luz como sinónimo de progreso en ciudades y casas, hemos ido perdiendo la noche. Por ejemplo, en Santiago prácticamente no hay noche, no hay oscuridad, al intentar dormir con la cortina abierta te das cuenta de que entra mucha luz”, reflexiona la bailarina, coreógrafa y directora María Betania González.

Con esta idea en mente se reunió con la arquitecta Paulina Villalobos, diseñadora de iluminación y directora de Noche Zero, iniciativa donde pone en marcha, junto a especialistas internacionales en el área de la ciencia y astronomía, su cruzada por el rescate del patrimonio de los cielos, el que consideran que se ha ido perdiendo por la contaminación lumínica.

Así surgió la idea de la obra “Los cuerpos son celestes”, un montaje que visita la cosmovisión poética de Gabriela Mistral y su imaginario nocturno, siguiendo los versos de “Noche Andina”. Este trabajo forma parte de “Poema de Chile”, un libro que la Premio Nobel escribió mientras vivía en su exilio en EE.UU., y donde visita los paisajes de nuestro territorio como si fuese un fantasma.

“La Mistral habla de la clara y profunda noche. Generalmente asociamos la oscuridad a algo negativo, sin embargo las estrellas, su belleza y su misterio, sólo se pueden apreciar si es que está oscuro. Por eso la apuesta de “Los cuerpos son celestes” es ver qué pasa con los cuerpos en penumbra, mostrar el mundo de la luz desde la oscuridad, donde la presencia del movimiento esté por sobre el cuerpo, como si la danza existiera por sí sola, sin necesidad de los bailarines”, explica la directora.

Fuente: https://culturizarte.cl/los-cuerpos-son-celestes-danza-para-reencontrarse-con-la-belleza-de-los-cielos/

La nueva obra de la directora, coreógrafa y bailarina María Betania González, creada en colaboración con la arquitecta y diseñadora de iluminación, Paulina Villalobos, es una apuesta que trasciende a los cuerpos, conviviendo con la ausencia y presencia de luz y la poesía de Gabriela Mistral.

El montaje, Fondart 2019, estará en cartelera del 14 de junio al 6 de julio en el Centro Gabriela Mistral, GAM.

“La noche y la oscuridad están devaluadas. Al pensar en la luz como sinónimo de progreso en ciudades y casas, hemos ido perdiendo la noche. Por ejemplo, en Santiago prácticamente no hay noche, no hay oscuridad, al intentar dormir con la cortina abierta te das cuenta de que entra mucha luz”, reflexiona la bailarina, coreógrafa y directora María Betania González.
Con esta idea en mente se reunió con la arquitecta Paulina Villalobos, diseñadora de iluminación y directora de Noche Zero, iniciativa donde pone en marcha, junto a especialistas internacionales en el área de la ciencia y astronomía, su cruzada por el rescate del patrimonio de los cielos, el que consideran que se ha ido perdiendo por la contaminación lumínica.

Así surgió la idea de la obra “Los cuerpos son celestes”, un montaje que visita la cosmovisión poética de Gabriela Mistral y su imaginario nocturno, siguiendo los versos de “Noche Andina”. Este trabajo forma parte de “Poema de Chile”, un libro que la Premio Nobel escribió mientras vivía en su exilio en EE.UU., y donde visita los paisajes de nuestro territorio como si fuese un fantasma.

“La Mistral habla de la clara y profunda noche. Generalmente asociamos la oscuridad a algo negativo, sin embargo las estrellas, su belleza y su misterio, sólo se pueden apreciar si es que está oscuro. Por eso la apuesta de “Los cuerpos son celestes” es ver qué pasa con los cuerpos en penumbra, mostrar el mundo de la luz desde la oscuridad, donde la presencia del movimiento esté por sobre el cuerpo, como si la danza existiera por sí sola, sin necesidad de los bailarines”, explica la directora.

Este Fondart 2019 sigue la línea del trabajo que María Betania González ha realizado en los últimos años, ya que al igual que en su proyecto “Revolución”, la búsqueda es que la danza no dependa solamente de la imagen del cuerpo humano, sino que pueda también ser una presencia, con movimientos primarios anteriores a la danza de escenario, esculpiendo la coreografía y difuminándola.

“Plantea reencontrarnos con la belleza de la luz sutil y la oscuridad, donde el movimiento borra las formas de los cuerpos, que pueden volverse no humanos, solo sonido e incluso espectrales. En definitiva, aborda cómo conviven la luz y la oscuridad con el sonido, la poesía y los cuerpos”, detalla González.

De hecho, la propuesta de luz de la obra, una coproducción con el Centro Gabriela Mistral, GAM, que estará en cartelera del 14 de junio al 6 de julio, fue concebida desde los criterios de una instalación lumínica más que de una iluminación escénica, con un diseño sonoro, que guíe a los asistentes en este recorrido.

Así, el público se encontrará con 10 intérpretes: 9 bailarines, Rodrigo Chaverini, Francisca Miranda, José Chahín, Daniella Soto, Jorge Volpi, Diana Carvajal, Georgia Del Campo, Daniela Villanueva y Franco Oviedo, y la iluminación como un actor más.

“Esta es una invitación a las personas que les gustaría poder volar”, concluye María Betania González. Una propuesta donde la idea es que los asistentes perciban que están en una especie de observatorio donde, a través del sonido, la luz y el movimiento de los bailarines, también se sientan en movimiento.

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Fuente: https://www.telon.cl/single-post/2019/06/07/los-cuerpos-son-celestes

Oscuridad, reflejo y siluetas. María Betania González dirige una obra de danza contemporánea que se sumerge en el imaginario nocturno de Gabriela Mistral.

“La noche de nuestra patria / de estrellas acribillada / en cedazo a lo divino / está colando las almas”. Así comienza el poema Noche andina, de Gabriela Mistral, texto que inspira Los cuerpos son celestes. Esta obra de danza contemporánea indaga en la visión poética mistraliana de noche y cielos, a través de un trabajo coreográfico sobre lo oscuro, giratorio y despersonalizado.

“Pienso en cómo podemos hacer danza sin que el cuerpo humano sea algo indispensable para ella. En la pieza habrá cuerpos, sí, pero lo que buscamos es que al menos por un instante alcancen a ser simplemente noche, espectros, materia celeste más que materia humana”, explica la directora María Betania González.

En escena hay nueve intérpretes y una instalación lumínica inmersiva, de Paulina Villalobos, que busca funcionar como un décimo intérprete.

Memoria de Proyecto de Iluminación – Los Cuerpos son Celestes

Dirección y Coreografía: María Betania González Instalación Lumínica y Diseño de Escena: Paulina Villalobos Intérpretes: Daniela Villanueva, Daniella Soto, Diana Carvajal, Francisca Miranda, Franco Oviedo, Georgia Del Campo, Jorge Volpi, José Chahin, Rodrigo Chaverini Asistentes de Dirección: Alan Ibáñez y Rodrigo Chaverini Producción: Carla Redlich Música: Alejandro Albornoz Comunicaciones: Ximena Veas Gráfica: Eduardo Cerón Asistencia Coreográfica y Poética: Bárbara Pinto

Resumen:

«Los Cuerpos son Celestes» es una obra de luz y danza que celebra el 130º aniversario del nacimiento de la poeta chilena Gabriela Mistral. Inspirada en su poema «Noche Andina», la obra explora la belleza de la noche, la riqueza de la luz natural, los niveles sutiles y sus posibilidades artísticas. A través de una instalación lumínica y la danza de nueve intérpretes, se busca mostrar cómo la luz y la oscuridad, el sonido y la poesía, se fusionan en un espectáculo que trasciende los cuerpos y se adentra en el universo nocturno de Mistral.

Descripción:

«Noche Andina» es un poema póstumo de Gabriela Mistral, que marca el punto de partida para esta obra. Comenzando en la oscuridad total, la escena revela lentamente el movimiento de los cuerpos de los nueve intérpretes. La iluminación, como un décimo actor, guía las escenas y se manifiesta a través de una instalación lumínica central, un círculo de 240 cm de diámetro que puede representar el sol, la luna, la bóveda celeste o el horizonte. Las secuencias de luz van desde la oscuridad total hasta transiciones de colores que siguen los versos del poema, creando un espectáculo que arde, palpita y conversa, como describe Mistral. 

La obra culmina con un amanecer y se despide como un atardecer, dejando a veces a la danza en solitario con sus propios reflejos.

La luz se refleja en un suelo reflectante que recuerda al agua y sus reflejos luminosos en la superficie. Tras la actuación, los visitantes pueden interactuar descalzos sobre este espacio y contemplar el cuerpo celeste (la obra de luz) que se extiende en el horizonte.

«Los Cuerpos son Celestes» busca explorar la relación entre la luz y la oscuridad, y cómo el movimiento puede borrar las formas de los cuerpos, volviéndolos abstractos o incluso transformándolos en sonido. La obra plantea la coexistencia de la luz y la oscuridad, el sonido y la poesía, a través de la danza y la instalación lumínica, creando un ambiente donde los cuerpos se convierten en elementos celestiales en un espectáculo que va más allá de la forma humana.

Versos Claves de Inspiración:

«La noche de nuestra Patria de estrellas acribillada en cedazo a lo divino está colando las almas. Arde, palpita, conversa la Madre Noche estrellada, anula faenas, cuidos, y borra ruta y jornada.»

La poética de la oscuridad
El valor de la noche
Las posibilidades de expresión de la luz, reflejos, color y secuencias desde el atardecer al amanecer.

La oscuridad es a la luz lo que la música es al silencio, es el telón que le permite ser. Con los principios de NocheZero e inspirada en las poesías nocturnas de Gabriela Mistral “Noche Andina” y “Golondrinas de Yodo”

Instalación de Arte y Luz desarrollada para obra de danza contemporánea “Los Cuerpos son Celestes”, dirigida por Betania González. Residencia Técnica en Cento NAVE. Estreno y exhibición en Centro Cultural Gabriela Mistral GAM.